jueves, 24 de marzo de 2011

Gafes: Michael Ballack

Ballack mandando un saludo
 a "Calentando el Banquillo"
Regresamos, tras mucho tiempo en el dique seco, con un grandísimo pelotero de envidiable palmarés:

A nivel de club:
  •  4 Bundesligas
  • 3 Copas de Alemania.
  • 1 Copa de la Liga de Alemania.
  • 1 Premier League
  • 3 FA Cup.
  • 1 Community Shield.
  • 1 Copa de la Liga Inglesa.

A nivel personal:

  • 3 veces "Futbolista Alemán del Año"
  • 2 veces seleccionado en el "Equipo de Estrellas del Mundial"
  • 2 veces seleccionado en el "Equipo de Estrellas de la Eurocopa"
  • 1 vez "Equipo del Año de la UEFA"
  • 1 vez "Centrocampista del Año de la UEFA"
  • 1 vez "Equipo FIFA 100"
  • 1 vez "Premio Bambi" (El más prestigioso, sin duda... XD)
A nivel selecciones:

  • Internacional en 98 partidos, 42 goles.
  • Eurocopa: 3 participaciones ( un subcampeonato)
  • Copa del Mundo: 2 participaciones ( un subcampeonato y un tercer puesto)

Hasta aquí, salvo con su selección, no se aprecia mucho "gafe". Lo divertido empieza cuando nos da por escarbar...

DEBUT SOÑADO

Debuta con el Kaiserlautern en la 7ª jornada de la temporada 97/98. Unos meses después, Otto Rehhagel le da la titularidad, que no suelta hasta el final del campeonato que terminará llevándose. Al año siguiente alcanza los cuartos de final de la Champions League con los modestos "roten Teufel" ("diablos rojos").

COMIENZA LA MALA SUERTE

Con solo 22 añitos, da un salto de calidad y se integra en la plantilla del Bayer Leverkusen en 1998. En el equipo de la "aspirina" logra hacerse un hueco entre los mejores jugadores del campeonato. Bajo su mando en el centro del campo, el Bayer llega a la última jornada con tres puntos de ventaja sobre el Bayern München. Con sacar un punto de su visita al humilde campo del SpVgg Unterhaching, que no se jugaba nada, podría levantar su segunda Bundesliga, pero se produjo la desgracia...



Un gol en propia de nuestro querido Ballack y un segundo tanto avanzada la segunda mitad, unido a la victoria del Bayern frente al Werder Bremen, dejaban a los Leones de Leverkusen con las ganas. En Champions cayeron en primera fase en un duro grupo con la Lazio y el Dinamo de Kiev, quedando terceros y accediendo a la Copa de la UEFA, donde volvieron a caer frente al Udinese en 1/16 de final.

LIGERA RECUPERACIÓN DEL MAZAZO

Cuando un club que no está acostumbrado a ganar, roza con los dedos el hito y se lo arrebatan en el último momento, tiende a hundirse en la miseria. En este caso, el Bayer Leverkusen y nuestro zagal de 189 centímetros se repusieron del duro golpe y emprendieron la aventura de superar el logro del aciago curso anterior. En la Champions volvió a quedar encuadrado con tres huesos duros de roer: Real Madrid (campeón el año anterior), Spartak de Moscú y Sporting de Lisboa. Logró el tercer puesto y nuevamente el acceso a la Copa de la UEFA de donde fue apeado, nuevamente en 1/16 de final, por el AEK de Atenas.

En la Bundesliga no se quedaron a las puertas, pero sí cerca, a cinco puntos del campeón (Bayern, otra vez) lo que les permitió regresar por tercer año consecutivo a la Champions League.

LA DEBACLE

No son pocas las historias que conoce un servidor sobre la mala suerte en este querido y, muchas veces odiado, deporte rey; pero si hay que destacar una sobre todas las demás es la de la temporada 2001/2002 del Bayer Leverkusen. 
Faltaban tres jornadas para finalizar el campeonato. Los de Leverkusen aventajaban a su más inmediato perseguidor, el Borussia Dortmund, en cinco puntos. El Bayer se enfrentaba en casa al Werder Bremen y una victoria dejaba casi sellada la Bundesliga, pues la jornada siguiente se enfrentaban al Nüremberg que peleaba por no descender, sin embargo...


Una liga que se inclinó del lado de los borussers gracias a los lanzamientos desde los once metros. Primero, cuando Butt, el guardameta del Bayer Leverkusen, erró su lanzamiento en el encuentro que los enfrentaba al Werder Bremen. Segundo, cuando Amoroso lograba engañar al meta del Köln (Colonia). Dos puntos separaban entonces a los de Dortmund de los de Leverkusen. Ahora tocaba que los de la "aspirina" visitaran a un Nüremberg que se jugaba la vida, pero no sólo no lograron el punto necesario para llegar en ventaja a la última jornada, sino que perdieron, cediéndole el liderato al Borussia Dortmund, que en un encuentro loco se llevaron el duelo frente al Hamburgo (3-4).

Faltaba una jornada. Ballack y los suyos dependían de que el Borussia no ganara a un Werder Bremen que dos semanas antes le había birlado tres puntos de oro. Y comenzó una de estas tardes de infarto, de transistores, de alternativas, de FÚTBOL con mayúsculas. No lo cuento, lo "youtubeo"...



Nuestro protagonista hoy lograba dos goles en la victoria de su equipo sobre el Hertha Berlín, pero de nada servía, pues Koller y Ewerthon le daban la vuelta en su partido contra el Werder Bremen. Dos años más tarde el Bayer Leverkusen volvía a perder una liga en la última jornada, después de haberla tenido casi en la mano. Era el 4 de mayo de 2002.

Por delante tenía dos oportunidades de resarcirse, pues había alcanzado la final de la DFB Pokal (Copa de Alemania) y de la Champions League, por primera vez en su historia.

El 11 de mayo, el Schalke 04 le esperaba en el Olympiastadion de Berlín. Podéis ver aquí los "highlights":


Dos títulos que volaron en una semana. Para colgarse de un guindo, mínimo. No obstante, faltaba el gran objetivo: la Champions. En Glasgow se vería las caras el día 15 de mayo frente al todopoderoso Real Madrid de los "Galácticos". Ballack y los suyos llegaban con muchas ganas de dar un golpe en la mesa y demostrar que eran capaces de levantar un trofeo, pero apareció Zizou y... (RESUMEN)

En 11 días Michael Ballack, el Bayer Leverkusen y sus aficionados habían pasado de poder lograr un triplete histórico a quedarse con cara de tontos. 

No quedó ahí la desgracia ese año, pues nuestro querido "Balla" alcanzó con la "Mannschaft" la final de toda una Copa del Mundo. Cuál sería su desgracia que en el minuto 70 de la semifinal que enfrentaba a los alemanes contra los anfitriones, Corea del Sur, nuestro buen amigo Ballack recibía la tarjeta amarilla que le impediría disputar la ansiada final. Cinco minutos después se hizo un flaco favor, pues marcó el gol que clasificaba a su país. Una vez allí, vio desde la grada como Ronaldo en dos ocasiones perforaba la meta de su compatriota Kahn, dejándole, por cuarta vez en un año, a la puertas de un título. 

Decía Lineker que "El fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once detrás de un balón, y al final siempre ganan los alemanes". Una frase que aquel año sirvió para hacer muchas bromas.

RESURRECCIÓN

Michael Ballack decidió, finalizado el Mundial, "pasar de las aspirinas" y optar a jugar en un grande. Su destino el Bayern München. No tardó en levantar los ansiados títulos que la temporada anterior se le habían escapado. Con el club de Baviera engordó su palmarés a nivel nacional, pero la espina de la final de Glasgow aún la tenía clavada y veía que con el gigante de Munich no la lograría arrancar. Entonces decidió subir el último escalón que le quedaba y fichar por el Chelsea. Su objetivo: la Champions. 

El primer año se quedó en semifinales en la tanda de penaltis contra el Liverpool, pero al año siguiente accedió, por fin, a la ansiada final. En Moscú debía enfrentarse al Manchester United de Cristiano Ronaldo y Rooney. 120 minutos de tensión que finalizaban en una fatídica tanda de penaltis...


¿No querías caldo, Michael? Pues dos tazas.

Con la misma se plantó con su selección en la final de la Eurocopa ese mismo verano. Había ido pasando rondas no sin dificultades y en el Estadio Ernst Happel de Viena tendría que vérselas con la selección española, que venía haciendo un fútbol maravilloso y que había dado buena cuenta de Rusia en semifinales e Italia en cuartos.

"Wallace", como le apodó el Sabio de Hortaleza, no se comió un colín aquella noche y tuvo que ver como, por enésima vez, se le escapaba otro gran título. 

El destino, muy juguetón con el pobre Kaiser de Görtlizt, le tenía preparados dos detalles: uno bueno y otro malo. Ya en el ocaso de su carrera logró alzar la Premier League, en la temporada 2009/10 y pudo recuperarse de unas lesiones que le habían tenido apartado de los terrenos de juego los años anteriores. Tenía el Mundial de Sudáfrica tatuado, entre ceja y ceja, como objetivo prioritario para ponerle el broche final a su carrera y todo marchaba a pedir de boca. Estaba disputando la final de la FA Cup (que acabarían ganando los "blues") cuando se cruzó en su camino el bueno de Kevin-Prince Boateng. Un pisotón que apartaba a Ballack durante varios meses, desapareciendo la posibilidad de disputar el más prestigioso de los torneos de este bendito deporte.

¿FIN DEL GAFE?

Este verano finiquitaba su etapa en el Chelsea y hacía las maletas hacia Leverkusen, de nuevo, cerrando un círculo un tanto desgraciado. No sabemos cuán interesado está el destino en seguir machacando al pobre Michael, pero desde aquí le deseamos la mejor de las suertes en su segunda etapa con el Bayer.

martes, 30 de noviembre de 2010

Cracks II: Marek Hamsik

Nacido en Banská Bystrica, pequeña ciudad minera del centro de Eslovaquia, en julio de 1987.

Comenzó su andadura en el fútbol profesional allá por el 2004, en las filas del Slovan Bratislava de la segunda división de la república centroeuropea, llegando a disputar un sólo encuentro de la máxima categoría de su país. El verano del mismo año hizo las maletas y se marchó a Italia. Con 17 años se encontraba jugando en la Serie B al servicio del Brescia Calcio. Disputó hasta el 2007, nada menos que 65 partidos y anotando 10 goles que llamaron la atención de un renacido SS Napoli que acababa de ascender a la Serie A. El club partenopei incorporó, además de al eslovaco, al argentino Lavezzi, a los uruguayos Gargano y Zalayeta y a los italianos Contini y Blasi. En definitiva, buscaban crear la base de un equipo campeón donde el bueno de Marek fuera la piedra angular.

Nuestro joven protagonista añadió al día de su debut, su primer gol con la elástica azzurra frente al Cesena en la Copa de Italia. En Liga tuvo que esperar un mes para brindarle un tanto a su nueva y entregada afición, famosa en el mundo entero por su fidelidad (llenando el estadio cuando estuvo en Serie C y desplazando a más de 30.000 tifosi  a los pequeños estadios repartidos por Italia).

Mosaico en San Paolo, estadio del Napolés

Sin embargo, la rendimiento del equipo no fue el esperado y terminó accediendo a Europa vía Intertoto. Fue en ese torneo donde se "desvirgó" Hamsik, frente al Panionios griego. 

Al año siguiente, el 19 de enero del 2009, recibe el galardón individual más importante hasta el momento: Óscar del calcio por mejor joven, galardón hasta aquel momento reservado sólo a italianos. Además, en la lista de los 50 mejores futbolistas jóvenes del año, publicado por el Times, quedó de 12º.
En la temporada 09/10, terminó consagrándose como uno de los mejores jugadores del Calcio y el máximo goleador del Napolés por tercer año consecutivo, algo que sólo había logrado un tal Diego Armando Maradona, y llevando el brazalete de capitán con sólo 22 años. El 1 de marzo de 2010 se cuelga otro galardón individual: Futbolista Eslovaco del Año.

A nivel internacional, hace su debut con 19 añitos frente a Polonia el 7 de febrero de 2007. Dado que su selección no se clasificó, no pudo disputar la Euro08 de Austria y Suiza; no obstante, se resarció participando en el Mundial de Sudáfrica de 2010 capitaneando a su combinado nacional y clasificándolo a octavos de final, tras dejar en la cuneta en la fase de grupos, nada menos, que a Italia.

Características:

Estamos ante el doble futbolístico del gran Pavel Nedved, ganador del Balón de Oro en el 2003 (además de otras muchas distinciones individuales a nivel checo y europeo), a quien considera su ídolo y con quien comparte el excelente manejo y golpeo con las dos piernas. La llegada desde atrás es su especialidad, aprovechando la potencia y la planta que se gasta (1,84 m) que le lleva a marcar muchos goles cada temporada.

Hamsik celebrando uno de sus goles en San Paolo
Ídolo de la afición del Nápoles y considerado uno de los mejores jugadores de la historia de Eslovaquia, se encuentra con 23 años en una posición inmejorable para explotar definitivamente y consagrarse como una estrella mundial.





Clásico: Barça - R. Madrid

Hablemos del partido, venga. Acabaremos rápido: Baño, manita, lección de fútbol, humillación, ... los calificativos están todos. Si no recordáramos alguno o buscáramos otro tipo de adjetivo sólo hay que remontarse un par de años y tirar del 2-6 en el Bernabeu.

El Barça hizo lo que sabe y lleva haciendo varios años. Practica Fútbol (con mayúscula) y hace disfrutar a todos menos a su rival ese día. Es maravilloso verle jugar y logra hacer atractivo un deporte que durante muchos años se había convertido un suplicio visionar.

Por el otro lado tenemos al Nuevo Real Moudrid (bautizado por algún director de periódico retrasado). Un equipo con la cara lavada, con un nuevo estilo, con muchas ganas de revancha, con ilusiones recargadas, con un proyecto ambicioso encabezado por un entrenador que llegaba con la vitola de ser el único capaz de frenar a Pep Guardiola y su todopoderoso Barça... Un equipo lleno de grandes jugadores, que avasallaba en España y Europa, con grandes goleadas y un juego atractivo.

Se hablaba de que era el Clásico/Derby más igualado de los últimos años, cada uno con una megaestrella en su plantilla (Messi/CR7), con un entrenador TOP (Mou/Pep), batiendo récords en la Liga, ... Todos esperábamos este partido como la reafirmación del Barça o como la toma de la alternativa por parte del Real Madrid.

Pero no hubo alternativa, no hubo puñetazo en la mesa, no hubo ni una simple brisa sobre la melena de los culés. El partido duró lo que tardó el árbitro en dar el pitido inicial. Suene exagerado o no, fue así. Messi tardó un par de minutos en mostrarle a Casillas de qué iba a ir el juego. El palo se alió con el de Móstoles. Aunque sólo en esa ocasión. La siguiente fue al fondo de la red. La tercera tampoco tardó en llegar: mareo de los chicos de Guardiola, cambio de banda, centro fuerte de Villa y Pedrito para dentro. ¿15 minutos? Más o menos. La cara del Madrid era la cara de alguien que se despierta con el tiempo justo para llegar al trabajo. Así fue que espabiló, con el partido cuesta arriba, empezó a tocar y a llegar. Un par de llegadas con peligro que acabaron en córner y una falta de CR7 que estuvo cerquita de entrar fue lo único/último que se supo de los merengues en la primera parte.

Para la segunda mitad teníamos guardado el final del show. Toque, toque, toque; tiki-taka; tómala tú, que yo no la quiero, ... cada cual que le llame como le plazca. El Real Madrid parecía un equipo cualquiera, persiguiendo el balón, persiguiendo a las sombras que lo manejaban, llegando tarde y recibiendo un gol tras otro. Los blancos fueron en la segunda mitad un juguete en manos del Barça, que al primer toque y con apoyos constantes se deshacía de los madridistas como si de pelusas en la chaqueta se tratara. La descoordinación blanca facilitaba las paredes culés, que encontraban autopistas entre líneas y penetraban por ellas como afilados cuchillos en la mantequilla caliente. El tercero y el cuarto, obra de Villa, son la prueba de ello. La defensa del Madrid hacía aguas por todos lados, tanto que preferían despejar la pelota sin más para mantenerla alejada el mayor tiempo posible. No le duraba nada en los pies, pero no por culpa suya, sino de la asfixiante presión de los azulgrana. El Madrid no había metido tercera cuando el Ferrari (o Red Bull) del Barça estaba en 6ª a todo meter. Bojan tuvo dos ocasiones nada más entrar, pero se le vio frío y poco acertado de cara al arco agujereado del Casillas. No obstante, se quitó el traje de 9 y se puso el de asistente para poner en el punto de penalti, en el descuento, un balón para su amigo Jeffren que culminara el manotazo.

Tras eso, lo mejor habría sido pitar el final, acabar con la agonía de los merengues y adelantar la fiesta a todos los barcelonistas, pero Iturralde dejó sacar, dejó perder el balón a los blancos, dárselo a Messi y que este chuleara por enésima vez a un irritado Sergio Ramos que, de ser justo el fútbol, debería haber visto tres tarjetas rojas en 15 segundos. Patadón por detrás a Leo, descargando casi toda la rabia que llevaba acumulada; el resto la repartió en forma de agarrón/empujón con la mano en la cara a Puyol y algo parecido a Xavi. Muy barriobajero todo. Muy mal ejemplo. Muy mala imagen propia y de club. Debería ser sancionado por los tres hechos tanto por la Federación como por el Real Madrid, a mi juicio.


Fin del partido.


Comienzo de los manotazos a Mourinho:

El fútbol, injusto muchas veces, otras en cambio actúa como el Kharma: haces el bien, te pasarán cosas buenas; haces el mal, te pasarán cosas malas. Lógico. Él, arrogante y egocéntrico, solía pasearse por las ruedas de prensa haciendo comentarios fuera de lugar, emitiendo acusaciones y ganándose tantos enemigos que al final se pusieron en su contra y le dieron su merecido. Él que solía escupir para arriba y nunca recibir su propio esputo, se encontró esta noche, en la cara, con toda la saliva que lanzó al aire. Acusó a un entrenador de regalar un partido que acabó 1-0 (y con suplentes) contra el Barça y él, se lleva en el saco 5 y con los titularísimos... Podría seguir, pero me parece demasiado triste.

Manotazo al Marca:

Desde que fichó por el Real Madrid, quisieron a Pellegrini fuera del banquillo del Bernabeu. Sin más motivo que... dios-sabe-qué. "No es entrenador para el Madrid", "Perdió en Alcorcón", "No le ganó al Barça", "Quedó segundo", etc... Hoy, con un 5-0 pintado en la cara de Mourinho y nunca un resultado tan bochornoso en el historial del chileno frente al eterno rival, me gustaría que se retractaran y pidieran disculpas al bueno de Manuel Pellegrini por todo el acoso y derribo sufrido. Sé que no lo harán, de ahí mi crítica.

A los madridistas no les mandaré un manotazo, ya tienen bastante con lo que ocurrió esta noche. No merecen  más castigo.

Buenas noches.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Gafes históricos: Celta de Vigo en la Copa del Rey

Con esta entrada no busco crear polémicas ni mofarme de la mala suerte sufrida en las carnes del aficionado. Es un simple repaso por la historia donde recojo situaciones en las que el destino ha sido cruel en más de una ocasión con un equipo, momentos en los que se pasa de la gloria a la mayor de las decepciones en 90 minutos.



CELTA DE VIGO


El caso del Celta es uno de los más conocidos y desafortunados en este país. Si bien en Liga jamás acabó entre los tres primeros, en la Copa del Rey sí que llegó a plantarse en la final. En tres ocasiones la tuvo a su alcance y las tres ocasiones se quedó con las ganas. 

Temporada 47/48: 

Tras eliminar al Ferrol se clasificó para las semifinales. Enfrente el Atlético de Madrid al que tuvo que superar en el terreno deportivo tras tres duros encuentros (uno de ellos de desempate) y en lo extradeportivo (los jugadores del Atlético se encararon con los del Celta y con el árbitro, siendo sancionados finalmente). Ya en la final de la Copa del Generalísimo (antigua y desafortunada denominación de la Copa del Rey por aquel entonces) y con Franco en el palco se enfrentaba en Chamartín a un potente Sevilla C.F. que dos años antes había conquistado su único título de Liga. Los vigueses venían de acabar cuartos esa temporada firmando victorias históricas (goleadas a Real Madrid y Athletic de Bilbao) y llegaban con esperanzas de levantar su primer título nacional. La primera parte del encuentro finalizó en tablas (1-1), pero en la segunda parte los gallegos perdieron a tres jugadores por lesión y a Pahíño, su gran estrella, expulsado. Ante esa situación poco pudo hacer y acabó cayendo por un contundente 4-1. 

Temporada 93/94:

El Celta repite la gesta de colarse en la final de Copa casi medio siglo después. Tras dejar atrás a muchos equipos: Gramanet (1-0 ; 2-0), al Albacete (4-0 ; 4-1), al Talavera (1-2 ; 0-0), al Logroñés (1-0 ; 1-0), al Oviedo (1-0 ; 5-0) y en las semifinales al Tenerife (3-0 ; 2-2) volvía a Madrid para la disputa del título, aunque esta vez al estadio Vicente Calderón. Enfrente un joven Real Zaragoza que venía de quedar tercero esa campaña y de perder la anterior final de Copa, es decir, uno de los equipos más potentes de España durante esos años. Tras un primer tiempo igualado y una segunda parte en la que el Celta achuchó a su rival, merced a la expulsión de Santi Aragón, el choque acabó empate a cero. Se pasó a la prórroga donde el Real Zaragoza se dedicó a defenderse de los ataques y buscando llegar a los penaltis, objetivo que logró. El Celta se encontraba ante una de las mejores oportunidades de lograr el ansiado título 46 años después, pero la esperanza voló cuando Alejo lanzó sin apenas fuerza el quinto y último lanzamiento a las manos de Cedrún. "Paquete" Higuera se encargó de aguar la fiesta a los celtiñas y de llevar la Copa del Rey a la capital del Ebro. Los vigueses volvían, como 46 años atrás, desde Madrid nuevamente con las manos vacías, pero con la cabeza bien alta, pues habían firmado una de sus mejores campañas a pesar del subcampeonato. La amargura de la derrota se hizo mayor cuando, al año siguiente, su eterno rival conseguía llevarse a la primera el trofeo que a ellos se les había escapado dos veces. 


Temporada 2000/2001: 

No tuvieron que esperar tantos años para volver a plantarse en la tercera final. Esta vez era en Sevilla. Enfrente, de nuevo, el Real Zaragoza. La historia es caprichosa y quiso que se volvieran a enfrentar siete años después en la final. La única salvedad es que esta vez partían con la vitola de favoritos tras firmar una de las mejores temporadas de su historia quedando sextos en Liga y cayendo en cuartos de final de la Copa de la Uefa desplegando un fútbol espectacular, mientras que los maños se habían librado del descenso en la última jornada gracias a un empate frente al propio Celta. Todas las quinielas daban al los vigueses como campeones tras eliminar en semifinales al Barça, y más cuando en el minuto cinco, Mostovoi (la estrella de aquel equipo) realizó una jugada magistral en el borde del área, dejando atrás a varios rivales y batiendo por bajo a Láinez. Parecía que el destino quería darle lo que merecía y se había ganado, pero a los veinte minutos Aguado con un gran cabezazo traía los viejos fantasmas. El Celta había cometido el error de regalarle el balón al conjunto aragonés, esperando rematarlo con alguna contra. Tras el empate, los maños se hicieron con el control del partido, tapando bien a los jugadores clave celtiñas y acosando por alto. José Ignacio de cabeza a punto estuvo de consumar la remontada, pero Cavallero estuvo ágil y desvió a corner lo que era un gol seguro. En el minuto 37, el propio José Ignacio, tras un magnífico pase de Jamelli de cabeza, se quedaba solo frente al guardameta argentino y fue derribado por Berizzo de manera clamorosa. Penalti que se encargó el brasileño Jamelli de transformar. El Celta había sido borrado de un plumazo del partido, pagando cara la traición a su fantástico estilo de juego. En la reanudación las cosas cambiaron y se vio al equipo que había maravillado esa temporada. Juanfran sufrió un penalti que el árbitro no vio (o no quiso ver) y que no fue pitado. Durante muchos minutos siguió acosando el marco zaragocista con varias ocasiones para Catanha y, sin duda, una que tuvo Mostovoi que tras un caño de tacón se libró de dos contrarios dentro del área y, cuando lo más fácil hubiese sido marcar, la envió por encima del larguero. Fue la última bala que desperdició el conjunto vigués, que con todos sus efectivos en ataque vio como en hasta en tres ocasiones los jugadores del Zaragoza se plantaban solos frente a Cavallero para sentenciar un partido que, finalmente, en el minuto 94 Yordi remató, acabando así con todas las esperanzas gallegas.  


Llamémosle mala suerte y no broma del destino al hecho de que, como siete años antes tras perder la final, en la temporada siguiente, otra vez, el Deportivo de La Coruña se alzaba con su segunda Copa del Rey. 


FINAL DEL 94






FINAL DEL 2001






BONUS TRACK:  FINAL DEL 48


jueves, 11 de noviembre de 2010

Curiosidades y bizarradas: nombres de equipos.

¿Sabías qué...
  • ... hay dos Betis en el fútbol español? 

  1. El Real Betis Balompié que ahora mismo milita en la Liga Adelante (lo que siempre llamaremos Segunda), campeón de una Liga y de dos Copas del Rey. Vamos, el mítico "Viva-er-beti-manque-pierda", el andaluz, el de Lopera, el de Denilson, el eterno rival del Sevilla, ... ése Betis. 
  2. El Club Deportivo Betis Club de Fútbol. No, no es broma, existe y es de Valladolid. Aquí lo tenéis: (el_otro_betis)      
  • ... significa Osasuna, Borussia, Shakthar, Ajax?
  1. Osasuna: Salud, fuerza, vigor en euskera. Único equipo con nombre en esa lengua. 
  2. Borussia: Es el nombre en Latin de Prusia.
  3. Shakthar: Mina en ucraniano. 
  4. Ajax: Proviene del más fuere de los sitiadores de Troya, Áyax Telamón
  • ... club tiene el nombre más largo del mundo?
  1. El NAC Breda:  “NAC” es abreviatura de “NOAD ADVENDO”, que significan respectivamente “Nooit Opgeven Altijd Doorzetten” (Nunca rendirse, siempre continuar) y “Aangenaam Door Vermaak En Nuttig Door Ontspannig” (Agradable como diversión y útil como descanso). En 2004 añadieron el nombre de la ciudad en señal de agradecimiento por sus apoyos para evitar la desaparición.

Enlaces de interés: 

Nombres de equipos holandeses ( I ) y (II)


martes, 9 de noviembre de 2010

Cracks I: Yoann Gourcuff

Nunca fui de esos aficionados que colgaban pósteres de sus ídolos futbolísticos en las paredes de su habitación ni que compraban la camiseta de su equipo con el nombre de ese crack que le volvía loco. Cuando llegaba el recreo y jugábamos un mundialito nunca me decidía a qué país/jugador escoger, siempre decía: "Yo soy mi fan y mi ídolo". Podía llamarse egocentrismo exacerbado, sí. Aunque siendo sinceros aclaro que actuaba así por miedo a depositar toda mi confianza y mi (¿por qué no decirlo?) amor en un señor que se enfundaba una camiseta de un equipo que apenas conocía hace nada, al que nunca conoceré, que nunca querrá conocerme y que se marchará a otro más grande por dinero. Suena frío, lo sé. Sé que es un razonamiento muy profundo para un chavalín, pero así era. Más tarde el tiempo me daría la razón.

Una vez aclarado éso, paso a hablar de mis jugadores fetiche, de esos cracks que hacen del fútbol una reserva natural donde refugiarse de partidos aburridos y de patadas.

Hoy empezaré por uno de esos jugadores que están llamados a ser los futuros dioses del fútbol. Hace un año se proclamaba campeón de Liga y era elegido como el mejor jugador del torneo. La temporada pasada consiguió llevar a su equipo a cuartos de final de la Champions League y este año espera todo el mundo que explote a definitivamente a nivel internacional. Me estoy refiriendo a:

YOANN GOURCUFF
Nombre: Yoann Gourcuff
Apodos: Carbo, Petit Zizou
Nacionalidad: Francia
Fecha de Nacimiento: 11/07/1986
Lugar de nacimiento: Ploemeur (Morbihan)
Altura: 1,85 m
Peso: 79 Kg
Posición: Centrocampista, mediapunta
Internacional: 23 partidos, 3 goles.

Su carrera:

Amateur:
FC Lorient 
Centro de preformación Ploufragan (1999-2001) 
Stade Rennais FC (junio de 2001 - octubre 2003)
Profesional:
Stade Rennais FC (octubre de 2003 - Junio 2006) 
AC Milan (Italia, junio 2006 - junio de 2008) 
- Cedido al Burdeos (Junio 2008 - junio de 2009) 
Burdeos (junio 2009-agosto 2010) 
Olympique Lyonnais (desde agosto de 2010)
Premios:
Campeón de Francia en 2009 con el Burdeos 
Elegido "Mejor jugador de la Ligue 1 2008-2009" 
Ganador de la Copa de la Liga en 2009 con el Burdeos 
Ganador del Trofeo de Campeones en 2008 y 2009 con el Burdeos 
Ganador de la Liga de Campeones en 2007 con el AC Milan 
Campeón de Europa Sub 19 en 2005 
Campeón de la Copa Gambardella en 2003 con Rennes

Podría describir la calidad que atesora en las botas, la elegancia con la que se mueve y con la que golpea el balón, la gran visión de juego que posee o directamente lo guapo que es (xDDD), pero vedlo vosotros mismos:

(Pinchad sobre la foto)












El Olympique de Lyon le ha "robado" al Girondins su joya más preciada. Esperemos (yo, por lo menos) que Claude Puel sea capaz de pulirlo y sacarle todo el brillo que parece que atesora. Con el equipo más fuerte de las últimas temporadas buscará dar la sorpresa en la máxima competición continental y colarse por fin en una final que la temporada pasada rozó con la yema de los dedos. La semana pasada cosecharon la primera derrota ante un Benfica que llegó a ponerse 4-0. Yoann (con un gol) y sus compañeros lograron maquillar el resultado en los últimos minutos, hasta situarse con un 4-3, pero ya sin tiempo para dar la campanada. En la LIGUE 1, su actual posición (10º puesto) es muy engañosa, pues se encuentran simplemente a cinco puntos del líder, el sorprendente Brest. Curioso es que los dos primeros clasificados sean de la misma región donde nació Gourcuff, la Bretaña francesa, el Brest y el Rennes (precisamente contra quien se enfrentó el OL esta semana, empatando 1-1 a domicilio, y ex-equipo del crack francés).

Eso es todo por hoy. El próximo día visitaremos Napoli...